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¿Cómo reconocer a un depredador sexual?

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PSICOLOGIA - ARTICULOS

 

Tenemos que aceptar que así como ay personas buenas y personas normales, hay personas que han nacido que características que pueden darle la nominación de malas. Si nacen o se hacen es un debate que no es menester hablar aquí, pues trataremos otro tema y este debate es muy amplio. Pero si es menester de este artículo hacer ver que las personas malas existen y los depredadores sexuales son un peligro muy real, tanto para mujeres y niños(as), como para hombres por igual. En ¿Cómo reconocer a un depredador sexual? hablaremos de cuáles son las características que definen a un depredador sexual y cómo podemos hacer para reconocerlo.

 

Antes que nada, hay que aclarar que este artículo no promueve ni intenta promover la exclusión u manifestación de odio, por este tipo de personas. Como psicólogos entendemos que aquellas personas que podemos catalogar como depredadores sexuales, son personas enfermas -no dicho de forma peyorativa si no objetiva-, que han podido vivir una vida llena de traumas o que están lidiando con urgencias que personas “normales” no tienen ni entienden.

 

También hay que hacer una especificación clara de que es un depredador sexual. Esta palabra es extraída de la legislatura angloparlante y hace alusión a personas que han cometido delitos sexuales (abuso, violación, con o sin intimidación, etc). Sin embargo la definición de habla inglesa no se detiene en la consecución del acto de violación sino que también hace referencia a la reincidencia en la misma. Es decir, un depredador sexual, también es alguien que ha cometido delitos sexuales de forma repetida, con victimas distintas y hasta ha seleccionado el tipo de victimas del cual gusta, haciendo uso de modus operandi bien definidos.

 

No cabe duda que estos individuos son peligrosos, especialmente porque siempre buscan a personas que están en grupos de riesgo (mujeres, niños, ancianos, personas con capacidades diferentes).

 

Entre las características principales de los depredadores sexuales tenemos:

 

Incomodidad ante la intimidad: La mayor parte de los depredadores sexuales se sienten muy incomodos al momento de tener intimidad sexual, que no sea por los medios de “caza” y violentos.

 

Esto por supuesto, se debe a muchos factores. Entre los principales esta que la mayoría de los depredadores sexuales han sido a su vez, víctimas de abuso y violación sostenida, muchas veces en el interior de su hogar y por familiares -consanguíneos o por afinidad-, cuando eran menores de edad.

 

También fueron víctimas de maltrato físico y psicológico por parte de su ambiente familiar, lo cual le ha creado una visión distorsionada de lo que debe de ser el acto sexual y las demostraciones de afecto.

 

Esto a su vez conlleva a que la mayoría de los depredadores sexuales sean personajes solitarios, con muy pocas o ninguna relación significativa íntima con otras personas. Y si las ha tenido, se logra descubrir que estás han sido relaciones violentas y muy poco funcionales.

 

Falta de control: Es usual que los depredadores sexuales, vengan de ambientes caóticos, en donde no existe ningún control, con pobre enseñanza de valores y límites claros establecidos. La mayoría de ellos aun después de entrar a la adultez, no logra conseguir el control que necesitan para tener una vida tranquila.

 

Es por esto que miran los actos de abuso y violaciones, como actos en los que ellos tienen el control absoluto, permitiendo sensaciones placenteras. Muchos de los depredadores sexuales que han sido atrapados y estudiados, han referido que el acto sexual es solo una parte del “premio” y que las sensaciones más fuertes de placer, provienen de la sensación de control, que obtienen al doblegar a su víctima y obligarlas a hacer lo que ellos quieren, obteniendo una validación emocional en el control, que no pueden obtener en otros aspectos de su vida.

 

Estudio de las víctimas: Si bien la mayoría de los depredadores sexuales tiene una incapacidad para mantener relaciones significativas y de intimidad, esto no implica que sean personas que no puedan relacionarse superficial o casualmente con otras.

 

Muchos de estos personajes y sus víctimas, han reconocido que se conocían antes de que el abuso o violación se llevara a cabo. Esto quiere decir que los depredadores sexuales primero estudian a sus víctimas, se acercan lo suficiente como para obtener datos valiosos que le ayuden a conseguir su objetivo y luego que tienen todo un escenario listo, atacan.

 

Como sugerimos anteriormente, la mayoría de los depredadores sexuales tiene una predilección demográfica -edad, sexo, raza- y escogen a aquellos individuos que están en grupos de riesgo -mujeres, niños, ancianos, personas con capacidades diferentes- para que se les facilite el momento en que tengan que reducir sus intentos de resistirse.

 

Hay que mencionar que este estudio no siempre se hace. Algunos depredadores sexuales deciden hacer del azar su modus operandi. Por supuesto, esto funciona más en países donde no existe tecnología forense avanzada o donde la fuerza policial no tienen recurso, ni humanos, ni técnicos, ni económicos para emprender una caza donde las víctimas no coincidan con un patrón especifico.

 

Falta de aceptación de responsabilidad: Aunque es un alegato muy común al momento de enfrentar la justicia, muchos de los violadores, abusadores y también los que puedan denominarse como depredadores sexuales, culpa al menos en parte al uso de drogas, sean estas legales o ilegales.

 

Si bien es cierto una buena parte de depredadores sexuales ha tenido experiencia con el uso y abuso de sustancias psicotropicas ilegales –marihuana, cocaína, crack, etc- y legales – alcohol-, es igual de cierto que otra buena parte de depredadores sexuales no tiene este problema.

 

Y de alguna forma, también tienen un chivo expiatorio al cual hacer responsable de sus actos. Son las típicas personas que responsabilizan a todo el mundo por sus fracasos académicos, laborales, familiares y personales, menos a ellos mismos.

 

En Estados Unidos existe una ley en donde todos los que han sido detenidos por violación, abuso y acoso, tanto a menores de edad como a mujeres y público en general, deben como condición a la libertad, después de cumplir su condena, entrar a una base de datos que deben mantener actualizada, en donde se registra donde viven y otros datos personales.

 

De esta forma el público en general puede identificar a estos depredadores y tomar los cuidados necesarios. Y aunque es como poner una letra escarlata e estos individuos, esto ha evitado muchas veces la reincidencia de ellos.

 

En nuestras latitudes, por desgracia, no existen esas facilidades, por lo que el reconocimiento de depredadores sexuales se hace muy difícil, especialmente porque, aunque ya hemos reconocido algunas características que diferencian a estos individuos, dichas características no son reconocibles a simple vista y sin una convivencia más intima, cosa que los depredadores sexuales rehúyen.

 

Es por esto que lo mejor es mantenerse siempre alerta, ya sea que sean padres de familia o mujeres, de individuos que se muestren demasiado interesados de forma rápida en conocer horarios y lugares que se frecuentan.

 

Nunca es buena idea dar información personal a extraños y en general nunca es buena idea dar ninguna información a personas que no conocemos.

 

Siempre hay que tener cuidado cuando personas que abusan del alcohol o drogas vivan cerca.