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Cuando un acto bondadoso se vuelve una cruz: Estrés de cuidador.

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PSICOLOGIA - ARTICULOS

La enfermedad es parte de la vida de un ser humano. Cuando alguien se enferma, se encuentra desvalido, incapacitado para poder cuidarse a sí mismo debido a las afectaciones y síntomas que vienen con la enfermedad. Es en este momento cuando necesitamos de otros para que nos cuiden y ayuden a aliviar esta enfermedad. Los miembros de la familia usualmente cumplen este rol. Por desgracia, hay enfermedades que se extienden de forma crónica y, peor, de forma degenerativa lo que obliga a los miembros de la familia u otros cuidadores a poner un alto a sus metas y, en general, a su vida, para cuidar a aquel que se encuentra desvalido. ¿Cómo afecta esta situación a aquel que cuida? En Cuando un acto bondadoso se vuelve una cruz: Estrés de cuidador, veremos cuáles son las características que definen el estrés de cuidador y como se puede ir combatiendo este mal.

Aunque hemos puesto énfasis en los miembros de la familia como cuidadores, no podemos limitar este término únicamente a estas personas. Cuidador es cualquier persona que brinda cuidados. Y es necesario brindar cuidados a una persona cuando esta se encuentra imposibilitada de cuidarse a sí misma, usualmente debido a una enfermedad, trauma, malformaciones, discapacidades o por efectos de la vejez. Así pues, aquellos que brindan alivio a estas enfermedades pasan a ser cuidadores. En este caso, los y las enfermeras son las cuidadoras por excelencia en los sistemas de salud.

Así pues el estrés de cuidador se puede dar también en personas que no tienen nada que ver con la familia del enfermo, pero que, al igual que ellos, sufren al ver el padecimiento del que se enferma y por ende se esfuerza por cuidarlo.

Para entender lo que es el estrés de cuidador o síndrome del cuidador como lo llaman otros autores, no podemos obviar la carga emocional que esta actividad conlleva. Si bien hemos dicho que otras personas aparte de la familia pueden poseer también estrés de cuidador, usualmente los que toman este rol son los miembros de la familia; hijos, padres, nietos o hermanos.

Así pues estos cuidadores, tienen que soportar la carga emocional que conlleva ver a un miembro querido de su familia, sufrir por el dolor de una enfermedad o ver como la personalidad de su ser querido se va desvaneciendo poco a poco, como es el caso de muchas enfermedades neurológicas degenerativas. Esta carga emocional es muy importante al momento de hacer una definición del estrés del cuidador.

Pero, ¿se puede hacer una conceptualización específica de lo que es el estrés del cuidador o síndrome del cuidador? No si antes hacer una conceptualización detallada de los que es un cuidador.

Un cuidador es aquel individuo que toma el compromiso de organizar e implementar la atención que el enfermo pueda recibir para curar o, como sucede en la mayoría de los casos, solo paliar los síntomas. Usualmente este individuo asume esta responsabilidad, debido a que no hay nadie más que los pueda hacer o porque se siente obligado moralmente a ser él/ella quien cuide del enfermo.

Usualmente, los cuidadores son personas generosas, pues más allá de su sentido del deber, ellos son capaces de hacer todas las labores sin recibir realmente ningún tipo de ganancia. Poseen una empatía muy grande con el enfermo e intentan transmitirle esperanza y ánimo con el fin de hacer más llevadera su afección. Ante esta misma empatía desarrollan una percepción amplia del lenguaje corporal del enfermo, de forma que pueden prever y satisfacer las necesidades del mismo antes de que este lo pida.

Sin embargo en cuanto a lo negativo, también son personas que debido a su implicancia emocional tienden a rechazar cualquier tipo de ayuda que pueda aliviar la carga de la atención diaria que requiere un enfermo. Esto los obliga, de forma autoimpuesta, a ocupar todo su tiempo y esfuerzo en el cuido del enfermo, desatendiendo sus propias necesidades. Esto a su vez crea una fatiga que lo hace cometer errores y al momento de hacérselos saber, existe una resistencia a reconocer su falta, expresando una debilidad al momento de recibir críticas.

Enfrentarse al cuido de un enfermo, lleva a la persona a darse cuenta de dos situaciones que afectan gravemente su psicología. La primera es la caída en cuenta de que, muy probablemente este familiar enfermo, dejará de existir a pesar del cuido que se le dé. Esto crea una profunda desdicha y sentimiento de impotencia, no solo por el afecto que se le tiene al enfermo, sino porque a este punto, gran parte de la autoestima del cuidador está ligada al bienestar que pueda causar en el enfermo y de que todo cuanto se ha podido hacer se ha hecho para salvar al familiar.

El segundo aspecto es entender la propia fragilidad y mortalidad. El contacto constante con la enfermedad del familiar -usualmente por vejez o por enfermedad degenerativa en los padres del cuidador- hace darse cuenta a la persona que lo cuida, que existe una posibilidad de que él mismo caiga en un futuro en esta enfermedad y que deberá dar a otros la carga de cuidarlo, a sabiendas que de igual forma morirá. Esto crea en el cuidador una temprana crisis existencial de lidiar con la idea de la muerte.

Y no debemos olvidar que antes de ser cuidador, esta persona tenía una vida donde formo otras conexiones, como conyugues, otros hijos, trabajo, etc., que ahora se ven fuertemente afectadas. Todas estas conexiones tienen sus propios conflictos sin meter a la ecuación el cuido de un enfermo. Si añadimos el cuido de un enfermo, todos los conflictos que puedan tener las demás conexiones, se exacerban.

Todo lo demás mencionado, hace que el cuidador entre en un estado de estrés crónico que le hace mucho daño. Es justamente esto lo que crea el estrés del cuidador o síndrome del cuidador.

Recordemos que el estrés es una respuesta a los problemas, retos e interacción con el medio ambiente y que lo negativo del estrés no es que se presente, sino que se mantenga en un nivel alto durante mucho tiempo.

Usualmente la enfermedad de aquel que necesita cuido, es una enfermedad crónica y degenerativa la cual tiene como único desenlace la muerte. La cuestión es que antes de que llegue el desenlace pueden pasar meses o inclusive años de dolorosa agonía y en donde se presentan todas las situaciones antes mencionadas. Haciendo que todos los efectos negativos del estrés que ya hemos mencionado en otros artículos mantenga presencia y afecten al cuidador  durante mucho tiempo de forma sostenida. No haremos una enumeración aquí de los efectos y consecuencias del estrés debido a que ya se ha mencionado en otros artículos y extendería mucho este tema (véase Estrés y ¿cómo detectar el estrés?)

Los principales indicadores que identifican a una persona con estrés de cuidador o síndrome del cuidador son:

 

  • Pierde la paciencia con facilidad o se enfada  constantemente con la persona que cuida.
  • No encuentra placer en ningún aspecto de su vida
  • Le es difícil conciliar el sueño
  • Atiende a su familiar enfermo durante las 24 horas del día. Incluidos fines de semana, fiestas…
  • Se siente desesperado, angustiado o deprimido y le asalta la idea del suicidio.
  • Agresividad constante contra los demás porque siguen su vida, porque son capaces de ser felices a pesar del problema que hay en casa.
  • Sufre cambios de apetito y se siente con un menor número de fuerzas
  • Bebe alcohol o  consume drogas
  • Pérdida de peso o ha engordado sin control.
  • Tendencia a identificarse con todo lo peor.
  • Le cuesta respirar.  Suspira a menudo.
  • Le molesta la presencia de cualquiera. Gran tensión contra los cuidadores auxiliares porque “todo lo hacen mal”: no saben mover al enfermo, no le han dado a la hora correcta la medicación, etc.
  • Aislamiento progresivo de los demás.
  • No cuido mi aspecto externo
  • En ocasiones tengo palpitaciones, me tiemblan las manos, tengo dolores de estómago.
  • Hace mucho que no me río,
  • Hace mucho que no quedo con amistades, familiares.
  • Alteraciones de la salud

 

Existen muchas formas en cómo combatir el estrés, por lo que no es de extrañar que también existan formas de combatir este estrés “especial”.

No hay duda que las técnicas comunes que aúnen a un estado de relajación, ayudarán en demasía a combatir el estrés. Principalmente porque un estado de estrés y un estado de relajación no pueden estar presentes al mismo tiempo en la persona. Técnicas de respiración, relajación, detención del pensamiento, modificación de ideas irracionales, control mental, meditación, visualizaciones y entrenamiento en habilidades sociales, son parte de las herramientas que pueden ayudar a una persona a combatir el estrés del cuidador.

Sin embargo, el paso más importante que se debe de dar para eliminar el estrés de cuidador, debe de ser la psicoeducación. Se debe informar muy bien al cuidador de lo que es el estrés de cuidador, como este le afecta y las consecuencias que puede sufrir de no combatirle, en un ambiente de comprensión, respeto y aprobación por el acto de cuidar, siendo muy cuidadosos y sutiles al momento de indicar cuales son las conductas desadaptadas que se deben de cambiar con el fin de eliminar el estrés de cuidador.

Otro aspecto que debe de servir como pilar para apoyar las técnicas tradicionales de relajación, es el desarrollo de conductas asertivas. Esto implica la identificación de comportamientos pasivos y luego agresivos, que se convierten a su vez en conductas desadaptadas que propician un ambiente lleno de estrés. Estas conductas deben de ser cambiadas por conductas que permitan el desahogo adaptado de la presión creada por las situaciones estresantes. Propiciar que el cuidador se comunique en función de sus necesidades y no de los reproches hacia la situación o personas que no cumplen la labor que este les pide.

Saber cuándo decir que no, por las razones reales sin poner excusas o recriminar. Seguir viviendo aunque esto implique olvidarse por momentos de la enfermedad del que cuida. Mostrar la incomodidad y frustración, tanto verbal o no verbal, por la enfermedad y nunca por el enfermo. En fin todas conductas asertivas.

Una última posibilidad, es la de entrar a grupos de ayuda. En muchos lugares existen asociaciones de cuidadores de distintas enfermedades, como alzheimer, demencia senil, cáncer, entre otros. Estos grupos de ayuda mutua ´pueden servir al cuidador para liberar la frustración en un ambiente de total entendimiento pues todas estas personas están pasando o han pasado por lo mismo que él/ella.

CONCLUSIÓN: 

En Cuando un acto bondadoso se vuelve una cruz: Estrés de cuidador hemos visto el concepto de lo que es el estrés de cuidador o síndrome del cuidador, hemos vistos los aspectos y situaciones a los cuales se enfrenta y cuáles pueden ser las herramientas que nos pueden ayudar a combatirla. Recuerda que en micompanero.com estamos para escucharte y ayudarte a la luz de la psicología.