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6 Consejos prácticos para salvar una relación

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PSICOLOGIA - ARTICULOS

En un mundo donde la gratificación instantánea y la satisfacción de necesidades imperan, muchas relaciones se ven en la terrible situación de terminar por razones que muchas veces son muy nimias. Y muchas veces esto llega a suceder porque, aunque los dos miembros de la pareja quieran estar juntos, no tienen una idea de que es lo que pueden hacer para llegar a un acuerdo. Consejos prácticos para salvar una relación te daremos algunas recomendaciones que puedan clarificar estos escenarios funestos.

No pretendemos decir con esta introducción, que todas las relaciones deben de ser salvadas. La realidad de las cosas es que muchas relaciones inician porque uno de los miembros desea alguna ganancia específica, que poco o nada tiene que ver con crear una relación significativa y a largo plazo. También hay relaciones que se han vuelto toxicas o inclusive peligrosas para la integridad física y emocional de uno de los miembros de la pareja. En estos casos la separación o ruptura de la relación es algo que no deba evitarse.

Este artículo es para aquellas relaciones que han sido altamente significativas y en el que ambos miembros de la pareja se han sentido realizados, pero que están pasando por crisis muy fuertes que no parece tener alguna solución.

Ya hemos hablado en otros artículos, de la cantidad casi infinita de problemas y situaciones, que pueden poner en riesgo una relación amorosa:

Violencia contra la pareja; ya sea la victima hombre o mujer. 

Problemas en la relación sexual tales como: eyaculación precoz, impotencia sexual, falta de estimulación romántica, frigidez en la mujer, parejas insaciables, etc.

Cuando el hombre o la mujer es biológicamente infértil. Aquí surgen problemas en su relación, debido a la frustración, que llegan hasta la separación o rompimiento del compromiso.

Celos en una de las parejas o en ambas partes, creadas algunas veces por la inseguridad o el egoísmo.

Celos profesionales. Cuando la mujer desempeña un cargo superior que la de su pareja. En estos tiempos, también puede ser a la inversa.

Problemas en la relación de pareja por el tipo de  trabajo. Cuando una de la pareja,  o las dos, tiene que laborar por turnos o cuando uno de los miembros de la pareja se entrega más al trabajo que a la familia.

El machismo. Muchas veces es fomentado por la misma mujer, porque desde el comienzo, ésta se somete a los caprichos de su pareja. También porque el hombre no colabora con las actividades en el hogar.

Problemas económicos. Ya sea por la irresponsabilidad del hombre o de la mujer, muchas veces por mala administración o la falta de aporte en el hogar, por parte de alguno de los dos.

Vicios como el alcoholismo, la drogadicción, juego al azar, generan problemas serios entre las parejas. 

El carácter no compatible entre la pareja. Esto indica falta de comprensión y el no conocimiento mutuo.

La infidelidad, de una o de ambas parte. Esto genera la desconfianza y ruptura del compromiso.

La intromisión de la familia en la relación de la pareja. Cuando toda la familia o un miembro de ésta, se entromete en la relación, usualmente crea conflictos.

La llegada de un nuevo miembro en la familia, ya sea este planeado o no.

Y aunque podríamos seguir enumerando más problemas, con estos son suficientes para demostrar el punto al que queremos llegar. Aun las relaciones más fuertes pueden tener momentos de crisis que hacen preguntarse si vale la pena seguir o no.