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Adicciones: orígenes y generalidades en el tratamiento

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PSICOLOGIA - ARTICULOS

 

Miles de seres humanos alrededor del mundo, sufren adicciones de múltiples tipos. La OMS estimo que en todo el mundo hay al menos unos 50 millones de personas adictas a las drogas -ilegales- de todo tipo. Si hablamos de drogas legales la cifra se vuelve casi incalculable, especialmente porque no hay muchos esfuerzos a nivel global para contabilizar a aquellos que son adictos a estas y porque su consumo -seas adicto o no- es extremadamente generalizado. Según la OMS solo 15% de la población mundial no consume bebidas alcohólicas. Y en cuanto al tabaco entre 80,000 y 100,00 jóvenes al día, se vuelven adictos al tabaco. Nótese que los números son exorbitantes y solo hemos hablado de las adicciones por consumo de estupefacientes. La drogadicción, el tabaquismo y el alcoholismo, son solo una parte de lo que en psicología se considera adicciones. En Adicciones: orígenes y generalidades en el tratamiento, hablaremos de cuáles son las adicciones más comunes, el origen común que poseen todas las adicciones y como se pueden tratar las adicciones.

Las adicciones son usualmente relacionadas, casi instintivamente, con problemas de alcohol o drogadicción -sustancias ilegales-. Sin embargo, la adicción es un término mucho más complejo y amplio, que permea muchas, sino es que todas, las actividades humana. Pero, ¿qué es exactamente una adicción?

Desde el punto de vista de la salud, visión compartida también por la psicología, la adicción no solo es un problema, sino que es una enfermedad. Básicamente, la adicción es una dependencia hacia una situación, actividad o sustancia, que debido al placer que le causa a la persona que la realiza, se vuelve recurrente y después de un tiempo de exposición, se vuelve indispensable.

La persona que es adicta a algo, convierte su objeto de adicción en el centro de su universo. Es algo imposible, desde la perspectiva del adicto, dejar de hacer/consumir, aquello a lo que es adicto. Y debido a que hacer/consumir aquello a lo que se es adicto, es la única motivación de la persona que es adicta, los problemas en el ámbito social, familiar y laboral no se hacen esperar, en la medida en que esta afección avanza. Como hemos visto en artículos anteriores, todo aquello que crea una disfuncionalidad en las esferas sociales, familiares, físicas y laborales, es considerado por la psicología -y otras ciencias médicas-  como una patología. Por ende, la adicción cumple los criterios para ser una patología con toda ley.

Una de las características básicas, que diferencia una adicción, de aquellas actividades que hacemos por costumbre o hábito, es la pérdida de control. Si ponemos de ejemplo al alcohol y la forma en que lo consumen dos personas, tenemos que una de las personas pueden tener el hábito, de salir cada fin de semana e ingerir bebidas alcohólicas, mientras que la otra personas pueden sentir la necesidad de tomar cantidades grandes de alcohol todos los días.

La diferencia entre estas dos personas, es que una tiene el autocontrol suficiente para mantener su deseo de bebidas únicamente en un periodo de tiempo específico. De hecho en muchos casos el deseo jamás se le presentará en los días de semana y tal vez hasta uno que otro fin de semana haga actividades que no acarreen la ingesta de alcohol, sin que el deseo se presente. En el caso de la segunda persona, el deseo se transforma en una necesidad. La persona debe ingerir alcohol para sentirse bien y ya no está bajo su control el sí bebe o no. Debe hacerlo y punto.

Que es lo que puede convertirse en una adicción, es otro tema muy interesante. Aunque muchas veces la respuesta a esta pregunta puede ser alarmante. En la realidad, casi la totalidad de la actividad humana, tiene el potencial de convertirse en una adicción. De hecho para que una actividad humana se convierta en adicción, el único parámetro que debe cumplir es que cause placer.

Así pues, tenemos que las adicciones más frecuentes son:

Adicción al trabajo: Ya hemos dicho que la mayor parte de nuestra vida nos la pasamos trabajando. Puede pensarse que el trabajo es una necesidad, pero en la realidad moderna, el trabajo es una actividad que hacemos para cubrir otras necesidades, pero la necesidad no es la actividad del trabajo. En algunas ocasiones nuestro trabajo nos gusta y nos causa placer, pero para la persona adicta al trabajo, esta actividad se convierte en la necesidad y debido al placer que le causa, lo convierte en la única actividad que desea y necesita hacer. Lo demás es opcional.

Las personas adictas al trabajo poseen disfuncionalidades en el resto de las esferas humanas. Descuidan su físico y salud, debido a que su atención está totalmente centrada en el trabajo, descuidan las relaciones sociales y familiares al punto de perderlas.

  • Adicción al sexo: El sexo es una actividad que causa placer a todo ser humano -a excepción de casos muy especiales-. Por ende es una actividad muy realizada. Pero cuando esta actividad se convierte en el centro y motivación de la vida, empieza a haber problemas. La persona adicta al sexo, necesita realizar esta actividad cuantas veces sea posible en el día. Si una pareja en específico no puede satisfacer en cuantía, su necesidad, buscará a otra pareja que lo haga, por lo que el mantenimiento de relaciones amorosas estables es siempre difícil, por el componente de fidelidad que no pueden completar.
  • Adicción a las compras: Aunque se puede considerar una adicción que se presenta más en países donde existe poder adquisitivo fuerte y una tendencia social al consumo desmedido, la realidad es que esta adicción se puede presentar también en países del tercer mundo. Lo único que se necesita es una tarjeta de crédito. Comprar cosas causa placer por el “estatus social” que te puede dar poseer un producto.

El primordial problema con esta adicción, es el endeudamiento que crea y las consecuencias que conlleva el no pagar estas deudas -embargo de propiedades, salarios y hasta encarcelamiento-. Estas personas viven altamente ansiosas debido a los problemas económicos que acarrea su adicción, pero irónicamente, compran cosas para calmar dicha ansiedad, aumentando su deuda.

  • Adicción al juego: También denominado juego compulsivo o ludopatía, es una adicción a los juegos de apuesta o de azar. La adrenalina que da al aumentar su dinero en una apuesta, es lo que causa el placer. Esta sensación de placer es lo que crea la adicción. Debido a que la apuesta es el centro de su vida, la persona pierde funcionalidad en las esferas laborales, sociales y familiares, además de encontrarse con problemas económicos, al perder todo su dinero, pues en estos juegos “la casa siempre gana”.
  • Adicción a las drogas -legales o ilegales-: Son tal vez las adicciones más famosas y también más recurrentes en el mundo. Las personas adictas a estas sustancias, convierten el consumo de estupefacientes en su única motivación. Sufren deficiencias en sus esferas laborales, familiares, sociales y de salud. Los cambios que crean estas sustancias en la forma de pensar y comportarse, junto a la necesidad de obtener las sustancias psicotrópicas, pueden llevar al, individuo a involucrarse en actividades ilícitas -aparte de su consumo, en el caso de las drogas ilegales-.
  • Adicción a las tecnologías de la información: Este término envuelve la actividad de redes sociales, así como la más antigua actividad gamer -o juegos de video- y en general a cualquier actividad que aplique el uso de ordenadores y de internet. En este caso la persona es incapaz de separarse de las actividades en redes sociales, eliminando o menospreciando cualquier otra actividad social no virtual. Esta conducta también se da en la actividad gamer.

Estas personas se vuelven disfuncionales en los ámbitos laboral, social y familiar, debido a que su vida está centrada en la pantalla del ordenador.

Como vemos, todas estas adicciones tienen tres factores comunes: placer, incapacidad para controlar su realización y consecuencias negativas. De estos tres factores comunes, el que parece dar origen a todas las adicciones aquí mencionadas es el placer.

De hecho, los estudiosos de la neurología y neuropsicología, afirman que el placer es la clave que da inicio a todas las adicciones. En palabras sencillas, en nuestro cerebro, la realización de una actividad que nos dan placer, también parece aumentar la producción de ciertos neurotransmisores. Estos neurotransmisores estimulan ciertas áreas en nuestro cerebro, que influyen la conducta y la forma en que nos sentimos y pensamos.

Este es el origen de toda adicción. Pero ¿por qué de dos personas que beben, solo una se vuelve adicta? O, ¿por qué de dos personas que van a un casino, solo una se vuelve ludópata? La respuesta aun no es concluyente en la neurología. Pero en la psicología, se cree que la conducta adictiva se presenta más en personas que poseen alguna carencia o problema emocional -padres indiferentes, soledad, depresión, ansiedad, exceso de estrés- que el objeto, situación o sustancia ayuda a disminuir por medio del placer que causa. Así pues el objeto adictivo se vuelve un peligroso medio de escape.

En cuanto al tratamiento, en realidad la metodología básica es prácticamente igual en cada uno de los tipos de adicción. Esto se debe a que como dijimos, las adicciones en sus distintas modalidades tiene más o menos un mismo origen en las distintas personas.

Sin embargo, tomando en cuentas que la experiencia humana es única en cada individuo, y que no todos tienen el mismo trasfondo social, económico y espiritual, algunas partes de la metodología del tratamiento pueden variar. También aunque los distintos tipos de adicción pueden tener un origen común, cada uno tienes sus características propias y por ende ciertas partes de la metodología deberán ir acordes a la adicción que se presentan.

La mayoría de las terapias de rehabilitación en los casos de adicción a drogas como en las sesiones psicoterapéuticas individuales y privadas, se utilizan mucho las técnicas cognitivas-conductuales.

La razón de esto es que las técnicas cognitivas conductuales presentan un esquema y un orden y tanto su ideología, como su objetivo, es la de cambiar los pensamientos que dan pasos a las compulsiones adictas y cambiar estas conductas por unas más adecuadas, que permitan al individuo poder desarrollarse de una forma más funcional.

Sin embargo, estas técnicas solo funcionaran en la medida en que el sujeto este comprometido al cambio. En otras palabras el sujeto debe de estar consciente de que lo que posee es un problema grave, una enfermedad. De otra forma, sin reconocimiento del problema, lo más probable es que el individuo deserte de la terapia o programa de rehabilitación

Conclusión:

 En Adicciones: orígenes y generalidades en el tratamiento, hemos visto que es exactamente una adicción, cuales son los tipos de adicción más comunes, cuáles son sus puntos de similitud y como se pueden tratar. Al final, las personas que han caído en una adicción deben de ser comprendidas y ayudadas en la medida de las posibilidades, pero él único que puede ayudarse a salir de ello es él mismo, muchas veces tocando fondo y dándose cuenta del problema que tienen. Recuerda que en micompanero.com estamos para escucharte y ayudarte a la luz de la psicología.