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Los sueños y su significado:

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PSICOLOGIA - ARTICULOS

 

Durante milenios, los sueños han sido considerados como puertas misteriosas a un mundo desconocido, más allá de aquello que podemos definir como real y de este mundo. La forma en como estos se presentan y las imágenes que vemos mientras soñamos, nos llenan de fascinación, asombro y en algunos casos hasta miedo. Imágenes y escenas que reflejan nuestro mundo, pero sin ser regido por las leyes que existen en el mundo real (continuidad temporal-espacial, reglas físicas y de causa-efecto), llevaron a nuestros antepasados a pensar que eran la conexión con el mundo de los dioses, y que estos, pregonaban su voluntad a través de ellos. En Los sueños y su significado, hablaremos acerca de las generalidades de los sueños, su valor en el mundo científico de hoy, su validez como método de estudio de la psique humana y también algunos significados simbólicos que se les ha dado a través del tiempo.

El mundo de los sueños, es un mundo extraño y misterioso, como hemos descrito anteriormente. Parece un reflejo de lo que existe en la realidad, pero debido a que no es real, no está ligado a las leyes que regulan la realidad. Así pues, no es extraño que alguien tenga un sueño donde puede volar, o es tan ligero, que puede saltar y llegar hasta las nubes. Esto en el mundo real sería imposible, pero en el mundo de los sueños, es en algunos casos, hasta un sueño simple.

No es de extrañarse, que para los primeros seres humanos, con poco entendimiento de los fenómenos que lo rodeaban, el acto de soñar, el acto de estar en lo que parecía otra realidad, era increíblemente fascinante y a la vez atemorizante. Y si lo que se recordaba de este sueño, era bastante elaborado y con una secuencia lógica, entonces no era difícil de entender, que ellos creyeran que los sueños eran la ventana hacia otro mundo.

Pero, ¿qué es el sueño? En realidad esta es una respuesta bastante compleja, especialmente por la confusión que existe en los términos a nivel coloquial, puesto que sueño hace referencia a: el deseo de dormir, el acto de dormir, la serie de imagines y estímulos que se presentan mientras dormimos y los deseos y anhelos que tenemos para el futuro real. Intentaremos hacer una diferenciación clara y breve de las tres primeras acepciones.

El sueño, como deseo de dormir, hace referencia al estado en donde el ser humano y muchos animales vertebrados, se encuentran en estado de aletargamiento o hasta de cansancio, y que los obliga a llegar al acto de dormir. Esto puede deberse principalmente a que durante el día nuestro cuerpo gasta cantidades masivas de energía, para realizar muchas actividades. También, por qué para el cerebro, el acto de dormir, es extremadamente importante para su metabolismo y buen funcionar.

El sueño, como acto de dormir, hace alusión al estado de reposo absoluto que los seres vivos vertebrados tienen todos los días. Básicamente es una estado en el cual las funciones fisiológicas se ven reducidas en sus actividades. La presión sanguínea se mantiene en niveles bajos, el ritmo respiratorio y cardíaco se mantienen en niveles mínimos, los grandes músculos se distensionan, debido a que el movimiento del cuerpo es mínimo, entre otros. Inclusive, la actividad del sistema nervioso también se ve ralentizada durante el acto de dormir. Hay una disminución ostensible en la respuesta ante estímulos.

El acto de dormir tiene sus fases bien reconocidas, gracias al estudio de la ciencia en este fenómeno tan fascinante. Las fases del sueño, tienen una importancia en la definición siguiente por lo cual las tocaremos brevemente:

  • Fase 1 -sin movimiento rápido ocular-: También conocido como fase de adormecimiento. Es aquí donde pasamos de un estado de vigilia- estado alerta o despierto- al estado del sueño.
  • Fase 2 -sin movimiento rápido ocular-: También conocido como fase del sueño ligero. Es aquí donde las funciones fisiológicas empiezan a decaer, hasta llegar a niveles mínimos. El famoso “soñar que caemos” se da en esta fase. Es el mecanismo de defensa del cerebro para corroborar que no estamos muertos, debido a que las funciones fisiológicas caen a un nivel tan mínimo, que las señales que debería de recibir el cerebro de los órganos y sistemas, ya no llegan, interpretando esto el cerebro como la muerte del organismo.
  • Fase 3 -sin movimiento rápido ocular-: También conocido como fase de transición, esta es una fase de corta duración-aproximadamente 2 minutos-, que como su nombre lo dice, es una transición entre el sueño ligero y el sueño lento.
  • Fase 4 -sin movimiento rápido ocular-: También conocido como fase de sueño lento, esta es la fase del sueño más profundo. La actividad cerebral, que hasta hora se ha mantenido oscilante, entre picos de alta y baja actividad, ahora se encuentra en un estado estable de baja actividad. Cuesta mucho despertar a una persona cuando se encuentra en esta fase. La fase de sueño lento, suele durar alrededor de 20 minutos.
  • Fase de Rápido Movimiento Ocular o REM -por sus siglas en inglés-: Esta fase se diferencia de las otras, a parte de los movimientos oculares que se observan, por qué la actividad cerebral en este punto es tan activa como en el estado de vigilia, es decir como si estuviéramos despierto. Sin embargo, al estar las neuronas motrices bloqueadas, es imposible movernos de manera voluntaria. Es aquí donde los sueños se manifiestan, debido a la alta actividad que presenta el cerebro. A esto debemos sumarle que, existe una alta captación de estímulos a nuestro alrededor, sin embargo, como no existe movimiento voluntarios, las únicas respuestas que se pueden dar a dichos estímulos es de acto reflejo.

Todo este proceso de 5 fases, se da en alrededor de 1 hora y 40 minutos aproximadamente, sin embargo debido a que dormimos de 6 a 8 horas, ha quedado constatado que estas fases son cíclicas y que una vez que terminan, vuelven a comenzar, hasta que un estímulo sea lo suficientemente fuerte, como para despertarnos. Este estímulo, no necesariamente tiene que ser externo. La sensación de vejiga llena, es un estímulo interno y responsable en gran parte que despertemos en la noche o al día siguiente.

Por último, debido a la alta actividad cerebral, los sueños son más elaborados y logran recordarse más, en la fase REM, sin embargo la aparición de los sueños, no están limitados a esta fase. Bien se pueden presentar en la Fase 1 y 2. En la Fase 4 es muy difícil que se presenten sueños, debido a la escasa actividad cerebral.

La ultima acepción del sueño, hace referencia a las imágenes y sensaciones que tenemos mientras dormimos. El termino correcto y específico para esta acepción del sueño es “ensueño”. El ensueño es la aparición de imágenes mentales, pensamientos, sonidos y sensaciones que se presentan en la fase REM del sueño. Todas estas manifestaciones, como hemos mencionado anteriormente, están relacionadas con las cosas que vemos en la realidad, por tanto son un reflejo mental de ella, aunque no subordinado a sus reglas.

El ensueño es un proceso involuntario, es decir, inicia y se desarrolla sin que nosotros lo deseemos o tengamos influencia sobre él. Es una realidad virtual, en la cual muchas de las cosas que se recuerdan están entrecortadas y no tiene ninguna posibilidad de ser, bajo las reglas de la realidad. Lo que se llega a recordar, al despertar puede ser muy simple –solo una imagen, un sonido o lo que se pensaba en ese momento-. Pero en algunas situaciones, lo recordado, al momento de despertar es tan complejo y elaborado, como una historia narrada, basada en la realidad.

Es justamente esta posibilidad de recordar de forma tan integra un sueño, lo que llamo la atención de muchos estudiosos de la metafísica antigua, filósofos y actualmente científicos de la rama neurológica y psicológica.

Para esta última, los sueños tienen una gran importancia en el estudio del individuo. Por supuesto, para algunas corrientes psicológicas, es más importante que otras. Así pues si hablamos del análisis del ensueño, la corriente por excelencia debe de ser la corriente psicoanalítica.

Aunque la interpretación de los sueños ya existía desde tiempos inmemoriales, es en el siglo XIX, con la aparición del psicoanálisis y de su creador Sigmund Freud, que el análisis o interpretación de los sueñes, se convierte en algo menos esotérico y en algo más científico o al menos más estructurado, con una metodología.

Por supuesto, para Freud los sueños no eran una puerta al mundo de los dioses, ni tampoco tenían una función premonitoria, que enseñara sucesos futuros. Pero en cambio, era una entrada directa a la dinámica inconsciente, que se debía estudiarse concienzudamente, si se quería ayudar al individuo a eliminar sus psicosis o padecimientos mentales. 

Así pues, para el psicoanálisis, existen dos lineamientos que deben ser analizados en los sueños:

  • El contenido manifiesto:  la historia o sucesos tal como el soñante los vive, es un material elaborado a partir de las experiencias cotidianas y los deseos reprimidos mediante los distintos procesos de elaboración onírica. El contenido manifiesto no se encuentra en el nivel del significado, sino del símbolo.
  • El contenido latente: Es el significado verdadero del sueño, el psicoanalista se esfuerza por interpretar el contenido manifiesto del sueño que el paciente le relata, para revelar el contenido latente, su significado.

Para Freud y el psicoanálisis, los sueños eran un mecanismo de defensa de una estructura psíquica, que debía mantener un equilibrio, entre la búsqueda de satisfacción y placer, y las restricciones que la sociedad imponía. Debemos recordar que el contexto social de Freud era la época victoriana, donde la sociedad negaba al máximo los impulsos básicos y exacerbaba los valores morales y religiosos, muchas veces contrapuestos con la obtención de placer.

Al no poder el individuo, expresar de forma consciente, debido a la restricción social aprendida a lo largo de la vida, la necesidad de obtener cierto placer- en la filosofía psicoanalítica, muchos de estos placeres que no podían obtener estaban relacionados con el placer sexual-, entonces, la estructura del aparato psíquico - superyó, yo y ello -, utilizaba los sueños como una forma de obtener, lo que en la realidad no podía o no debía obtenerse.

También era una forma de manifestar, inconscientemente, ciertos recuerdos o vivencias que causaron gran impacto en la estructura psíquica, pero que no podían o no se debían llevar al nivel consciente, por las mismas restricciones sociales.

Pero si bien, esto era una forma de, si debemos decirlo de manera simple,  “liberar presión”, el superyó - ente censurador de la estructura psíquica – se mantenía siempre alerta y hacia que todos estos deseos o situaciones presentes en el recuerdo y expresados en el sueño, se manifestaran, no en forma literal, sino en forma de simbolismos. Así, al ser evocados por la memoria en forma consciente, estos simbolismos no guardarían, aparentemente, ninguna relación con el contenido latente, o lo que, para esta estructura psíquica, debía permanecer alejado del mundo social o consciente.

Por esto, los psicoanalistas dedicaron mucho tiempo a develar los verdaderos significados de estos simbolismos. El propio Freud encontró algunos significados. Teniendo en cuenta la importancia de la pulsión sexual, en los mecanismos de la psique, no es raro encontrar muchos simbolismos sexuales:

  • Emperador o Emperatriz: Siempre simbolizan a los padres, o a figuras de poder o influyentes.
  • Objetos alargados o armas largas y agudas (tronco de árboles, sombrillas o espadas, cuchillos, puñales): Son la representación del órgano sexual masculino.
  • Objetos recipientes (estuches, cajas, cajones, estufas, cuevas, interiores de barco o habitaciones): Son la representación del órgano sexual femenino.
  • Escalones, escaleras y el acto de subir o bajar por ellas: Representa el acto sexual.
  • Trepar por muros lisos o fachadas de casas de las que colgamos: Recuerdo deformado de la infancia. Los infantes usualmente intentan trepar a sus padres, si se les pone en el suelo.
  • Derecha e izquierda (bifurcación de caminos, dos puertas, etc.): Debe verse con sentido ético. Derecha representa los actos legales, aquellos que van acorde al marco social en que se vive; izquierda representa los actos delictivos o moralmente reprobables para la sociedad en que se vive.

Existen otros simbolismos, menos aceptados por la corriente psicoanalítica, pero que hacen dignas de ser mencionadas:

  • Abejas: Productividad y vida social.
  • Precipicios, barrancos o abismos: significa está viviendo y afrontando muchos problemas y tiene miedo de hacer las cosas mal. También  podría tratarse de una toma de decisión importante, en la que no sabe qué hacer.

Conclusión:

En Los sueños y su significado, hemos visto que son los sueños y que piensa la psicología de ellos. Lejos de ser una puerta a lo esotérico, en realidad es una ventana que nos puede dar una noción de quienes somos, de una manera objetiva. Aunque la interpretación de los sueños es una técnica muy aceptada por la psicología –no en todas sus corrientes-, esta debe ser realizada por alguien entrenado en dicha ciencia, puesto que de otra forma, usted podría estar siendo guiado de una forma errónea. Y recuerde que en micompanero.com estamos para escucharte y ayudarte a la luz de la psicología.

 

 


 

 

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